No puedo tratar de borrar el momento en el cual por despecho o casualidades del destino mi vida se tornó de mil formas con millones de salidas, ya no tenía ni claro porque razón me esforzaba a diario por mejorar tan inocente vida, era mejor solamente cerrar mis ojos y soñar con ese rostro lejano que por algún motivo mi conciencia recordaba muy claramente, causaba sensaciones que para mí eran inusuales no sé si causaban miedo o simple excitación pero ese recuerdo causa sonrisas sin razón, sin motivo aparente se desvaneció tal recuerdo las lágrimas brotaron de manera propia era algo extraño y mortífero para mi vida, el código de recuerdos olvidados eran sueños o eran vivencias ¿acaso he olvidado quién soy?
El desafortunado emblema de esa mujer causaba despojos y no me concentraba en mi trivial vida, todo era lo mismo todo los días una aburrida rutina que tenía que romper, aquellos Pensamientos vividos en el día se trasladaban en las noches ya se convertían en cosas más lineales que simples recuerdos olvidados, se plasmaban de una forma tan real, que podría describirlos como sueños en la realidad, en un momento de tan crueles sucesos que sólo causaban desconsuelo a este solitario servidor, uno día una respuesta inesperada, ella es la mujer que me arrebato esa primer palabra que los poetas ocupan con máxima expresión para sus obras maestras, un "te amo" que no es coincidencia y causa que mi cuerpo emane sudor.
Ahora yo mismo me azoto en mi mente por tal descubrimiento, que pasó en esos momentos porque razón no recuerdo su cuerpo, su embrujante hedor, las sensaciones de sus besos y esas frases de amor. Esos días a su lado, las peleas estúpidas, como movía su nariz cuando sonreía y ese brillo de sus ojos causa del efecto del sol. Las visitas inesperadas, las películas románticas que la hacían llorar, el cómo se molestaba cuando la cargaba y la besaba al final, cuando la asustaba porque estaba pintando en el balcón, como se enojaba que hablara mal de su tía porque no paraba de fumar, cuando movía sus libros y se desesperaba cuando no los podía encontrar esa fantasía de ser padres y visitar el mar.
Y toda la cantidad de sueños melancólicos que por algún maldito motivo no puedo recordar. Repentinamente escribo esto, ¡y ahora recuerdo! soy novelista esa chica nunca existió me enamore de tan dulce fantasías, en esta vida soy tan fracasado que me enamore de un personaje que yo he creado soy un perdedor, esa es la melancólica vida de un soñador.
Dedicado para todos esos que sueñan con la mujer perfecta.
Colaboración de Admare
México
